Se ha demostrado que de cada 10 venezolanos, 5 son la mitad [¿acaso esperaban algo intenso?, ¡jódanse!]. Ahora bien, hablando en serio; uno de los aspectos más arraigados en el ADN mitocondrial del venezolano (soy venezolano y a mucho orgullo) es la IMPUNTUALIDAD. Juanita le dice a Pedro: "nos encontramos a la 1 PM en punto", y las probabilidades de que Juanita y Pedro concierten su cita a dicha hora están por debajo del 10%. Carlitos le dice a José "chamo envíame la información antes de las 10 PM para anexarla al trabajo", y Carlitos amaneció sobre la computadora esperando. Mi pregunta es: ¿Por qué carajos somos (se pronuncia SON) así?. Como no tengo puta idea de cuál sea la respuesta, pasemos a otro aspecto: los modismos y frases.
Hace unos 15 o 20 años decirle "marico" a un caballero habría sido motivo para ser internado en el hospital más cercano por traumatismos múltiples, en la actualidad todo es diferente, una forma de saludo cordial y afectuoso a un buen amigo es decirle "Háblame marico!, quesloques' güebón!" a lo que responde "no es que sea güebon, es que tu culo es muy estrecho" *Inserte risa a carcajadas y más frases obscenas*, por otra parte, las señoritas utilizan el término "marica" en sustitución a "amiga": "Ay mareeca! andas perdeeda, ¿cómo te esspleco?" [ya no hay temor a dios].
Siguiendo con aspectos remarcados desde el punto de vista conductual en el venezolano tenemos las adicciones a los gadgets y equipos electrónicos: Un porcentaje que desconozco de venezolanos (porque no se una mierda de estadísticas) posee un aparato de tecnología avanzada llamado Blackberry (en los bajos fondos lo llaman BB): una de las adicciones más recurrentes por la necesidad remarcada en la comunicación instantánea; todo resulta aceptable hasta que se cae en lo chusma (chusma, pff!): Si bien es una aparato magnífico, facilita la comunicación, intercambio de datos, acceso a la información, no se le da el uso debido: ¿a quien coño le importa si estás cagando, en la casa de fulanito, o viendo una película?. "Si no envías esta cadena, no serás salvado del holocausto" [inserte infinidades de insultos y frases irrespetuosas].
Otro aspecto que resalta en el día a día del venezolano son las "camioneticas por puesto" (entiéndase: bus, guagua, buseta, pseudo-transporte público). En escencia una camionetica está compuesta por un conjunto de elementos que en simbiósis logran transportarnos de un sitio a otro:
- El medio físico de transporte: la camioneta en sí.
- El chofer: el señor que maneja el medio físico.
- El "cagapalo": dícese de un joven que se guinda en el estribo y grita en un tono de unos 20 decibelios la ruta que ha de seguir la camioneta, adicionalmente hace énfasis en la frase "vacío con puesto", aunque sea rebuznante, asimismo insiste en que debe hacerse una doble fila en el pasillo empleando la frase "nalguita con nalguita", recoge el dinero que usted debe cancelar para poder ingresar al transporte.
- Los pasajeros: son los señores que ingresan a la unidad para poder dirigirse a sus trabajos, universidades, colegios, etc.
- Las canciones de Maelo Ruiz: ritmo caribeño melodioso llamado salsa de contenido cuasi-erótico y elementos sado-pornos en alguna de sus letras.
- Escuchar reiterados insultos como: "hey mardito, me lleváis pa tu casa y me metéis en tu cuarto" en caso de que el chofer se rehuse a dejar al pasajero en el sitio que éste desea.
- Ser parte de una escena de Need For Speed cuando los choferes compiten para llegar de primero a la parada.
- Toparse con un amigo de lo ajeno que te diga "hola, apreciada señorita, podría usted despojarse de sus pertenencia mientras que yo le apunto y le amenazo con fervor con este armamento?" (ok, no son tan caballeros como parece).
- Toparse con señores que dicen "buenos días mi gente, acabo de salir del penal, no quiero hacerles nada malo, sólo quiero que me colaboren para llegar a mi casa".
Si bien, hemos hecho un especial énfasis a las camioneticas, hay otros aspectos sumamente resaltante de esta historia: el metro (dícese: subterráneo, tren que va por debajo de las cloacas), en Venezuela el transporte subterráneo no ha tenido una evolución satisfactoria como habría de esperarse: el Metro de Caracas, el sistema más antiguo del país, el metro de Valencia y Maracaibo unos de los mas recientes. Empecemos con lo más importante: la simple acción de ingresar al vagón: Generalmete, por protocolos operacionales del sistema, el tren tiende a detenerse en el mismo sitio del andén (con cierto margen de tolerancia), de allí que los tukkys (hablaremos sobre ello en otra entrada) tienden a depositar chicles, chimó y raspar el piso con sus zapatos de cuero sebago o nike para "marcar su territorio" y tener una vaga idea del sitio donde han de ubicarse para ingresar con más facilidad al vagón. Una vez superada la etapa de "ubicación" (puede darse el caso de que algunos caigan a las vías del tren), se procede con la parada del mismo: el operador desliza su mano sobre la palanca de freno, resuenan y chirrean las ruedas metálicas, sonido que despierta los instintos de los pasajeros a estar atentos en posición de entrada; se ha detenido el tren, el operador pulsa el botón para aperturar las puertas, un agudo sonido de pitidos reiterados dan señales de que las puertas se abrirán. ¡PARTIDA!: una manada de orcos en un éxtasis frenético se empujan sin medida, jovenes, ancianos y niños son apretujados sin compasión y finalmente se ha ingresado al tren. Fase superada: seguidamente sigue la disposición espacial de cada ser en el interior del mismo: algunos se mantienen en las puertas, otros logran sentarse, algunos en los pasillos (por los momentos no hay nadie que diga "nalguita con nalguita"), se escuchan melodías agudas y chirreantes como la máquina latina, champeta, Maelo Ruiz (nuevamente). Generalmente se tienen una densidad poblacional de 8 o más pasajeros por metro cuadrado de vagón. La salida del tren sigue el mismo protocolo de entrada, empujones, caidas, bofetones etc, etc.
Un último aspecto: el comportamiento 2.0 del venezolano: gracias al auge de las redes sociales, especialmente facebook, se ha desarrollado un comportamiento errático: un joven venezolano promedio en facebook etiquetará en una fotografía editada en picnick por lo menos a 60 personas, tendrá al menos 15 hermanos, 20 hijos y su nombre de usuario y estados seguirán una línea metrofloggista "oOlaaX aAmMIXx tHee AmMoOX XoXo" [vuelvo y repito: ya no hay temor a dios], las jóvenes se tomarán fotografías en espejos de baños desdeñados e impulcros, los jóvenes se tomarán fotos con poses que intentan mostrar atributos de musculaturas y recaen en lo gay.En conclusión, son muchos los aspectos intrínsecos que forman parte del venezolano, unos para bien, muchos para mal; lo cierto es que somos una sociedad feliz (no es en joda, es así, de hecho lo certifica Guinness World Records), somos personas joviales, bondadosas, afectivas y a pesar de no tener el desarrollo tecnológico y social de otros países, son esas características las que nos hacen decir y con mucho orgullo ¡SOY VENEZOLANO, CARAJO!
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