Wikipedia dice: El nombre es la designación o denominación verbal (las denominaciones no verbales las estudian la iconología y la iconografía) que se le da a una persona, animal, cosa o concepto tangible o intangible, concreto o abstracto, para distinguirlo de otros.
Un tukky dice: Un nombre es cualquier vaina que empiece por "Y" y que en desarmonía total se le coloca al carajito en la prefectura más cercana.
En este post se presentará un análisis sobre aquellos nombres que cualquier persona libre de sustancias psicotrópicas en los últimos 3 días jamás colocaría a su descendencia. Generalmente papi y mami durante la dulce espera analizarán y estudiarán que nombre darán a la criatura que está por llegar a este mundo. Algunos eligen nombres bíblicos (muy bonitos por cierto): Daniel, Jesús, David, María, Isaías, etc. Otros eligen nombres como: Patricia, Fernando, Angélica, Jennifer, Carolina; nombres que resultan ciertamente agradables y armoniosos a la pronunciación. SIN EMBARGO, existen estratos de la sociedad que deciden torturar y brindar una vida de burlas a sus hijos. Los maracuchos son unos de los estratos sociales que utilizan nombres un tanto (en realidad MUY) extraños:
Macdonald, Marwino, Shadday, Diáfano, Anilina, Maicolyordan, Llostinviver, Richar Nicson, Trimardo (imagínense como le decían cuando niño) son una pequeña muestra de la creatividad de los maracuchos en cuanto a nombres respecta.
Otro estrato de la sociedad: Los Tukkys, tienden a realizar combinaciones de múltiples nombres (que adicionalmente ya son nombres compuestos) y de esta manera concebir un vocablo que acompañará la tortuosa vida de su descendencia. Esencialmente estos nombres cumplirán las siguientes características:

- Empezará por las letras"Y", "K" ó "W" y adicionalmente tendrá las letras "X" y "L" en su estructura.
- Tendrá a lo sumo más de 8 caracteres.
- Será de dificultosa (por no decir imposible) pronunciación.
- Causarán risa al escucharlo.
- Necesariamente quien posea este nombre calzará zapatos sebago de cuero marrón, un bolso de medio lado a la altura de la cadera (o una mochila ceñida a la nuca), tendrá un peinado al estilo Súper Sayayin, tendrá una moto empire y se decolorará el bigote con agua oxigenada.
- Muy probablemente estará plasmado en el parabrisa trasero de una camioneta por puesto: "En honor a mi compadre Wilkerman Ronaikel", acompañado de la imagen de María Lionza y el logo de Nike.

Definitivamente NO concibo como una persona puede llamarse: Wílderson, Yorman, Edgembert, Yesaidú, Osnaiker, Yuribicricsi, Kleyster, Wilkerman, Yonaikel, Robeikel, Llérinson, Fluflianny, Aldeiker, Yurcleydys, Rayderson, Wisleydis, Exbohniber, Denurith, Deyvinson Maivismar, Frannivy, Jhessimar, Smaillim, Alexye, Wilneidys, Eaikely y la gota que derramó el vaso: Kekzaynbrydygarbys Yuldry Yuleyma.
Supongamos que el padre se llama William y la mamá Xiomara, entonces el nené o la nené podría llamarse: Wiximar, Willmara, y pare de contar cualquier combinación aberrante.
Haciendo un análisis puedo presentar las siguientes hipótesis sobre los motivos que conllevan a semejantes aberraciones:
- Los padres tienen nombres asquerosos y desean vengarse con sus hijos.
- Se fumaron un tabaco de albahaca verde en el camino hacia la prefectura.
- Se toman muy a pecho el concepto de Wikipedia y buscan nombres que sean únicos.
Consecuencias psicológicas asociadas a un nombre bizarro:
Principalmente ni el propio niño podrá pronunciar su nombre hasta que tenga unos 8 años como mínimo, será objeto de burlas desde muy pequeño, cuando el profesor pase la lista de asistencia en el colegio se cagará de la risa (y no podrá pronunciarlo), los amigos de éste harán un complot para fotografiar su cédula de identidad y pubicarla en "Sólo en Venezuela", será retenido en todas las aduanas e inmigraciones de cualquier país, sentirá pena al recibir preguntas tan comunes como "¿cuál es tu nombre?", y pare de contar. Inclusive, algunas personas hacen trámites para cambiarse el nombre a otro más decente.En Venezuela se han formulado propuestas de leyes para que los padres no puedan poner nombres extravagantes o que expongan al ridículo a sus hijos, sin embargo no se ha aprobado por los momentos. Confío en que en algún futuro esto se dé... Un nombre no es cualquier cosa, un nombre es un vocablo que nos identificará a cada uno de nosotros y nos acompañará por el resto de nuestras vidas, asi que: Maracuchos, Tukkys y demás Padres y Madres QUIERAN A SUS HIJOS, COÑO.
#NiTanBizarro
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